
Rotos cuadernos de la primaria
notas de acordeones olvidados
lluvia detrás de cristales ajenos
parques más allá de los límites
recorridos atentos en diciembres amarillos
pañuelos de papel sobre la mesa de luz
descartables
necesarios
La puerta de la infancia en un rincón de la memoria
un chirrido
la luz de una vela en un cuarto casi mío
la medida de todas las cosas en una mirada oblicua
dulce octubre del mar de los cetáceos
un grito en la noche
un disparo a la sombra de la luna llena
una foto con sonrisa
otra con ausencia
un asado en General Rodríguez
cierto cansancio en la punta de los dedos
reflejos de una piel anacrónica en un atardecer de verano
el misterio del viaje en cada maleta
Retazos, apenas,
de asombro y melancolía
clandestinas aventuras de un espíritu somnoliento y parco.
3 comentarios:
Supongo que la parquedad es la cualidad más imprescindible de los espíritus fuertes.
Ajá!! te encontré!!! :-)
No tenía tu veta poética, muy buena, como todas las demás vetas!
Espero ansioso que postees el texto que da nombre al blog jajaja
Besos!
Bea, que placer llerte!
y que alegría que tengas este espacio!
Besitos
Coni
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